lunes, 12 de julio de 2010

Una pequeña reflexión.

Esta es la historia de un niño que despert una mañana y le preguntó a su madre, Mamá: ¿QUÉ PASARÍA SI NO HUBIERA NEGROS EN EL MUNDO?

Su madre pensó por un momento, y luego le dijo: Hijo, hoy tú me vas a acompañar, y veremos cómo sería la vida si no hubiera negros en el mundo. Dijo la madre, ahora ve a vestirte para que empecemos. El niño se marchó a su cuarto, para ponerse su ropa y zapatos. Su madre lo miró y le dijo, hijo, ¿dónde están tus zapatos? Y esa ropa que llevas está arrugada, yo tendré que planchártela. Pero cuando ella fue en busca de la mesa de planchar, esta no estaba allí. Ves hijo, Sarah Boone, una negra, fue quien la inventó y Jan Matzliger, un negro, fue quien inventó la máquina que se usa para adherir el zapato a la suela.

Bueno, dijo la madre, ve y hazte algo en el pelo. El niño corrió a su cuarto para peinarse, pero el peine no estaba allí. Ves, le dijo su madre, Watter Sarnmons, un negro, inventó el peine. El niño opto por cepillarse su pelo, pero el cepillo tampoco estaba allí. Tu vez, le dijo su madre, Lydia O. Newman, una negra, inventó el cepillo para el pelo.
La madre dijo luego a su hijo, vamos a hacer las tareas de la casa y luego vamos a la tienda a hacer mandado. El niño tenía como tarea barrer el piso. El niño barrió sin descansar. Cuando el fue en busca del recogedor de polvo, este no estaba allí. Tú ves, le dijo su madre, Lloyd P. Ray, un negro, inventó el recogedor de polvo. El tuvo que amontonar la basura en una esquina de la casa y dejarla allí. El niño luego decidió trapear el piso, pero cuando fue en busca del trapeador, este no estaba allí. Ves, le dijo su mamá, Thomas W. Stewart, un negro, inventó el trapeador. El niño grito a su madre, mamá, yo no tengo suerte. Bueno hijo, déjame terminar de lavar la ropa para que preparemos una lista de mandado para ir a la tienda a comprar.
Cuando la ropa terminó de ser lavada, ella fue a colocar la ropa en la secadora, pero la secadora no estaba allí. Tú ves mijo, dijo la madre, George T. Samon, un negro, inventó la secadora.

La mamá le solicito un lápiz y papel a su hijo, para preparar la lista de mandado que llevarían al mercado. El niño corrió a buscar el papel y el lápiz, pero notó que el lápiz estaba despuntado. El joven esta vez también tuvo poca suerte, porque John Love T, un negro, inventó el sacapuntas.
La mamá trato de conseguir una pluma, pero tampoco había pluma, porque William Purvis, un negro, inventó la pluma fuentes. A propósito, Lee Burridge, un negro, fue quien inventó la máquina de escribir, y W. A. Lovette, otro negro, inventó la máquina impresora avanzada. El niño y su madre decidieron marcharse al mercado. Cuando el niño abrió la puerta de su casa, notó que el pasto estaba tan alto como él. Su madre le dijo, ves, la cortadora de grama la inventó John Burr, un negro. Ellos se dirigieron al automóvil, y se encontraron con que este no arrancaba. A lo que su madre le dijo, ves, Richard Spikes, un negro, inventó el sistema automático de velocidades y Joseph Gammel, otro negro, inventó el sistema de supercargado para máquinas de combustión interna.

El niño y su madre también observaron que los vehículos en circulación chocaban con mucha frecuencia, por la falta de semáforos. Ella le señalo, tú ves, Garret A. Morgan, un negro, inventó el semáforo. Ya se estaba haciendo tarde, y decidieron continuar su camino hacia el mercado, realizaron su compra y regresaron a casa. Al llegar a su hogar, después de sacar la leche, los huevos y la mantequilla de sus bolsas, notaron que el refrigerador estaba ausente. A lo que dijo la madre, tú ves mijo, John Standard, un negro, inventó el refrigerador. Entonces decidieron dejar los comestibles sobre la mesa.
A todas estas, el niño empezó a sentir frío. La mamá fue a encender el aparato de calefacción, el cual no estaba allí. Ella le dijo a su hijo, sabes, Alice Parker, una negra, fue quien inventó el aparato de calefacción. Aun en el verano, ellos tampoco habrían tenido suerte, porque Frederick Jones, un negro, fue quien inventó el aire acondicionado.

Era casi la hora de que el padre del niño llegara a casa. El mencionado señor, usualmente toma el autobús para dirigirse a su casa. Pero no había tal autobús, porque el precursor de ese medio de transporte fue el tranvía eléctrico, cuyo invento lo realizo Elber R. Robinson, un negro. El papá del niño, quien trabaja en una oficina de un veinteavo piso, usa el elevador frecuentemente, pero esta vez no había elevador, porque Alexander Miles, un negro, fue quien lo inventó. El niño también acostumbraba arrojar sus cartas a un buzón de correos de la localidad, pero ahora el buzón no estaba allí, porque Philip Downing, un negro, fue quien lo inventó. Y a propósito, fue también un negro, William Berry, quien inventó el matasellos de correos. Después de un arduo día, el niño y su madre se sentaron ante la mesa del comedor, con la cabeza entre sus manos. Cuando el padre por fin llego a casa, este les pregunto, ¿por qué están sentados a obscuras? Bueno, porque Lewis Howard Latimer, un negro, fue quien inventó el filamento que contienen los bombillos, Aquí no estamos mencionando si el niño estuviese enfermo y necesitase una transfusión sanguínea para salvar su vida. Esta habría podido realizarse, debido a la proeza que hiciera el doctor Charles Drew, un científico negro, quien consiguió la forma para preservar y almacenar sangre, lo que dio inicio al primer banco de sangre del mundo. ¿Qué tal si el niño hubiese necesitado de una cirugía del corazón? Esto no habría podido ser posible, sin la primera operación de corazón abierto realizada por el doctor Daniel Hale Williams, un científico negro.

El niño pronto aprendió, como sería la vida si no hubiera negros en el mundo. Si usted alguna vez se ha hecho la misma pregunta que este niño. ¿Dónde estaría la humanidad sin nosotros? La respuesta es muy simple.
Estaríamos en una gran obscuridad.

domingo, 4 de julio de 2010

Quiero volver a nacer en África

Por: Alberto Solano - Makungu

Quiero volver a tu vientre mamá África, quiero volver y renacer en ti, acobijado con tu amor y cariño, para que me abraces, acaricies y me digas al oído que me amas y que nunca más me dejarás caminar en la oscuridad.

Quiero que me bañes con tus lágrimas de ternura y limpies mi alma que ha sufrido para encontrarte, quiero que me dejes jugar con mis hermanos en tus campos, en tu sabana, donde crecieron mis ancestros, donde se formaron hombres íntegros de nobleza, donde los animales viven libres y en armonía gracias a tus bondades.

Mama no me busque más, que ya te encontré y te juro que nunca dejaré que salgas de mi vida.

Mama no llores más, porque ya te encontré, hoy quiero que seas parte de mi y yo de ti.

Mama abrázame fuerte para así fundirme en tu vida, y bailar de alegría al ritmo de los tambores, hasta que el cielo exprese su alegría con la ayuda de Chango, bailaré con los pies descalzos para conectarme con la tierra de OBASSI OSAW Y OBASSI NSI.

Quiero ofrecerte a mis hijos en señal de gratitud y que los reconozcas como los tuyos, para se sientan vivos y tan orgullosos como yo, de tener una madre como tú, que es capaz de perdonar a las personas que le arrebataron de sus brazos a todos sus hijos, dispersándolos por todo el mundo.

Tu amor es tan grande que alcanza a mis hermanos que están en las Américas, Europa, Asia y Oceanía.

Por eso te lo digo en Zulu:

SAWUBONA Mama Ache, Mama Ache!

UKUZALA UKUZELULA AMATAMBO Mama

Ngiyakuthanda Mama! Te quiero mama

Ngiyabonga kakhulu Mama! Muchas gracias mama

Woza nami Mama! Ven conmigo mama

Ngikukhumbulile kangaka Mama! Te extrañé tanto mama

jueves, 1 de julio de 2010

Me sobran los motivos para sentirme orgullosa de mis Ancestros y mi Cultura

Por: Mayra Zamora - Makungu

¿Es necesario que la pigmentación de mi piel sea más intensa para que me consideren negra? Tengo el cabello sumamente crespo, labios carnosos, etc. Pero considero que no es requisito primordial pues YO ME IDENTIFICO COMO AFROPERUANA y eso es lo que me vale!

Antes vivía sumamente confundida. En la escuela me decían negra y en la calle le decían a mamá "que suerte que tus hijas no son tan oscuras", y dentro de mi inocencia yo sentía que si en la escuela me "insultaban" con diferentes calificativos ofensivos hacia mi color de piel y cuando salía a la calle y la gente no me veía así, pues era algo positivo y generaba una sonrisa en mi rostro, porque para algunas personas no era "la negra". A su vez también tenía una enorme confusión, solía preguntarle a mamá ¿porqué me dicen negra si ellos dicen que no lo soy? Ella me decía "¿y tú cómo te sientes?". Yo nunca tenía una respuesta exacta pero respondía "no me siento negra"; y siempre viví dentro de está confusión tan detestable que era el preguntarme ¿qué soy? y no saberlo.

Irónicamente hace unos días hablé con un amigo del colegio, un amigo que es blanco, cabello castaño, ojos bonitos, el típico chico simpático. Este chico siempre me gustó en la escuela y era el que más me insultaba y decía palabras muy feas por el color de mi piel. Él me pregunto por el tema este de J.B. y su personaje del "negro mama", y dentro de la conversación me dice: "Mayra pero negros los de África!". El chico que siempre tenía términos ofensivos hacia mi raza me decía eso... yo dije entre mí "¿tú diciendome eso a mí?". Y me puse a pensar que sí, que no es tan fácil encontrarse con una persona "tan negra" por la calle. Es entonces que empiezo a analizarme, a mirarme al espejo al despertar y ver que sí pues, no soy tan "oscura", pero el descubrir mi cultura, dentro de este proceso de conocerme, fue lo que me hizo valorar mi ascendencia, la cual no siento que sea valorada en este país, ya que a nuestros padres les hacen creer que no son "negros", como a mamá, sin embargo ella siempre supo decirme que mi color era hermoso y que yo era lo que yo sentía.

Tras conocer tanto de mi cultura dentro de este tiempo me siento infinitamente orgullosa de las cosas tan hermosas y maravillosas que desarrollamos los afroperuanos y que ahora el mundo empieza a conocer, música, arte, gastronomía...

Gracias al hecho de protestar si en los medios se difunde algo que nos ofende.
Gracias por apoyarnos entre nosotros mismos para difundir lo que nos dejaron nuestros Ancestros.
Gracias a un Malcolm X y al movimiento de las Panteras Negras que clamaban "Black Power".
Gracias a un héroe como Alberto Medina Cecilia quien peleó junto con Grau en el Huáscar; integrado por negros "chivillos" o "buitres".
Gracias a una Victoria Eugenia Santa Cruz quien se atrevió a decir "Negra Sí, Negra Soy!"
Gracias al baile tan rico e intenso que nos regala Perpu Negro.
Gracias a ese zapateo tan embriagante de Amador Ballumbrosio.
Gracias a ese "Mágico Cajón Peruano" que el mundo conoce gracias a la estupenda difusión del Sr. Rafael Santa Cruz.

Con toda esta riqueza es difícil, hasta siento que imposible, que no nos sintamos orgullosos de esta maravillosa cultura, y atrevernos al hecho de decir "soy negro y qué?!", sin miedo a nada. Por eso ahora digo que me siento una mujer afroperuana y que por más que el color de mi piel no sea intenso me siento como tal, que SOY NEGRA y orgullosamente Afrodescendiente!
 
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